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Decidà sacrificar unos minutos de sueño durante la madrugada de hoy y publicar de una vez por todas mis comentarios a la nota que apareció en el último suplemento de tecnologÃa de ABC, reiterando las declaraciones que la Abogada Patricia Stanley, apoderada de la BSA, habÃa publicado la semana pasada.
La libertad del conocimiento se logra únicamente mediante el uso de herramientas que permitan ser utilizadas sin ninguna restricción, más que aquella que garantice dicha libertad. En 2002, la ONU, en su Informe sobre Comercio Electrónico y Desarrollo, recomendó a los paÃses en vÃas de desarrollo adoptar con polÃticas claras y decididas la utilización de software libre, sin el cual estarÃa garantizada la exclusión de amplios sectores sociales y económicos de la población. Las empresas de software privativo (incorrectamente llamado "propietario") no vende software sino licencias que restringen su uso y prohiben su libre distribución. Dado que el software privativo no viene acompañado del código fuente (la "receta" que le muestra al programador lo que realmente hace el programa) ésto lo convierte en una "caja negra" que anula la competitividad y genera dependencia en sus usuarios hacia un único proveedor. En contraste, las licencias de código abierto (entre las cuales se encuentra la General Public License o GPL) permite el libre uso, distribución, modificación y mejora del programa que esté protegido por los términos de una de ellas. Por lo tanto, promueve la competitividad y permite que el usuario elija y cambie libremente de proveedor de acuerdo a su conveniencia. La GPL no es la única licencia de su tipo. Existen muchas otras (http://www.opensource.org/licenses/alphabetical). Incluso hay dos publicadas por Microsoft: la Ms-PL y la Ms-RL. Todas ellas protegen la autorÃa del programador, quien es libre de elegir (o redactar) la licencia que mejor se adecue a sus intereses particulares. La adopción de software libre en el Estado permite mejorar el nivel profesional local, al posibilitar que empresas locales compitan en igualdad de condiciones con empresas multinacionales. Por su parte, en el sector educativo, se mejora también el nivel de aprendizaje ya que los alumnos aprenden a razonar, no a seguir pasos predeterminados ("Siguiente, Siguiente... Finalizar"). Se enseña tecnologÃa, en vez de simplemente adiestrar al alumno en el uso de un producto comercial de una marca determinada. Por estos motivos, se le considera al software libre como un arma de defensa a la soberanÃa tecnológica.
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Nota a la que responde este articulo: http://www.abc.com.py/0/vnc/nota.vnc?id=22434 |