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Martes, 11 de Noviembre de 2008 22:45 |
Como algunos sabrán, tuve el honor y el privilegio de hospedarle a RMS en mi casa durante su visita de ocho días a nuestro país. Los que me conocen, saben de mi admiración a RMS, tanto hacia su obra como hacia su persona. Para admirar a RMS basta con conocer un poco acerca de su vida y sus logros, y restarle importancia a algunas particularidades de su carácter, producto de su condición humana. Para esto último, ayuda bastante haber convivido unos días con él, como tuve la suerte de que me haya pasado a mí.
No sé lo que alguno de ustedes hubiera hecho en mi lugar, pero yo no hice ninguna preparación especial para recibirle a RMS en mi casa (aparte de arreglar un poco mi oficina, donde él trabajaría diariamente).
Hoy, a una semana de la partida de RMS, sigue colgando de la pared de mi oficina, entre otras cosas, un certificado de mi asistencia a una conferencia de 1993 en Buenos Aires sobre Windows. La laptop de mi señora sigue teniendo arranque dual Vista/Ubuntu (ella todavía no se acostumbra a Ubuntu, pero lo logrará con mi ayuda). Mi netbook sigue teniendo Ubuntu Hardy con el Netbook Remix y el paquete ubuntu-restricted-extras. En mi biblioteca siguen estando los libros "Camino al Futuro" (de Bill Gates) al lado de "Just for Fun" (de Linus Torvalds) junto con varios (demasiados) libros titulados "Linux" ésto y "Linux" aquello (ninguno tiene el prefijo GNU).
¿Qué me dijo RMS al observar tanta "herejía"? Absolutamente nada. Es más, en una ocasión hasta me pidió mi netbook para consultar un sitio con Flash de una aerolínea. Él no usa software privativo en su hardware libre, con eso es suficiente para dar el ejemplo. Pero ocasionalmente se ve forzado a usar una computadora ajena, como se vio forzado en el pasado a usar un kernel no libre durante el desarrollo del proyecto GNU. Algo que me contó y que me sorprendió fue que su laptop china (Lemote) que le acompañaba a todas partes y que mostró en su conferencia es "su" primera computadora, pues se la regalaron personalmente a él. Las anteriores que usó en el pasado eran o de la FSF o del MIT.
¿Cuáles fueron las recomendaciones que recibí de RMS? Creo que ninguna de las que ustedes se imaginarían. En una ocasión me preguntó qué editor usaba, y le respondí con un poco de vergüenza que intercalaba el uso entre Vi y Nano, pero que intentaba aprender Emacs. Me recomendó seguir intentándolo, y agregó que iba a tardar un tiempo en acostumbrarme. Por otro lado, al enterarse de que yo enseñaba algoritmia, me recomendó enseñarles Lisp a mis alumnos, y al hablarme de Lisp fue una de las pocas veces que le noté un brillo en sus ojos. Realmente le gusta ese lenguaje.
Al notar mi colección de MP3, RMS me explicó con detalle que el problema del MP3 no era el formato en sí, ni los codificadores, ni los decodificadores, sino el hecho de ser un formato patentado, y de lo que podría implicar ésto en el caso de que surja una ley que restrinja el uso de programas que manejen esos formatos. Por este motivo, él y la FSF recomiendan formatos abiertos como el Ogg.
Puedo comprender el motivo de las reacciones negativas que despiertan algunas de las declaraciones de RMS durante sus conferencias. Y el motivo siempre es el mismo: Insuficiente conocimiento acerca de lo que representa el movimiento del software libre. Cuanto más tiempo invirtamos en conocer sobre el proyecto GNU y la labor de la FSF, más claramente comprenderemos la importancia del mensaje que RMS vino a darnos. No hace falta que nos convirtamos en clones de él para demostrar que valoramos su esfuerzo y compartimos sus ideales.
Durante mis ocho días de convivencia con RMS, jamás me sentí presionado por él a cambiar mis hábitos, y la única vez que me criticó fue por exceso de cortesía de mi parte, no le gusta que la gente esté pendiente de él para todo. RMS no critica a los usuarios de Ubuntu, ni siquiera a los de Windows. RMS simplemente promueve el software libre y alerta sobre las amenazas del software privativo.
Usar software libre y apreciar sus ventajas hoy, no es suficiente para comprender todo el trabajo que RMS y otros pioneros tuvieron que iniciar hace 25 años para que todos nosotros pudiéramos algún día llegar a usar nuestras computadoras en libertad. Hay mucho trabajo aún por hacer, pero no hay que olvidar uno muy importante: Defender los logros obtenidos. Por eso es importante que alguien como RMS siga dando a conocer las amenazas que se ciernen constantemente sobre nuestra libertad.
"Toda decisión hecha por una persona proviene de los valores y metas de la persona. La gente puede tener muchas metas y valores; fama, ganancias, amor, sobrevivencia, diversión y libertad, son sólo algunas de las metas que una buena persona puede tener. Cuando la meta es ayudar a los demás tanto como a uno mismo, lo llamamos idealismo. Mi trabajo en el software libre está motivado por una meta idealista: difundir la libertad y la cooperación. Quiero alentar la difusión del software libre, reemplazando el software privativo que prohibe la cooperación, y así mejorar nuestra sociedad." - RMS
Algunos se dejan seducir por el pragmatismo de Linus Torvalds. Sin dejar de reconocer sus méritos técnicos, yo prefiero admirar y valorar el idealismo pragmático de Richard Stallman. Les sugiero que lean: http://www.gnu.org/philosophy/pragmatic.es.html |
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Última actualización el Jueves, 13 de Noviembre de 2008 08:25 |